Portugal, oficialmente la República Portuguesa (en portugués: República Portuguesa), es un país soberano del suroeste de Europa, ubicado en la península ibérica. Es uno de los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea. Su capital y ciudad más poblada es Lisboa. Limita al este y al norte con España, y al sur y al oeste con el océano Atlántico. Su territorio comprende también los archipiélagos autónomos de las Azores y Madeira, situados en el océano Atlántico Norte. Su punto más alto, la Montaña del Pico, alcanza los 2351 metros sobre el nivel del mar. El nombre de Portugal probablemente derive del antiguo nombre de Oporto, del latín Portus-Galliae, ‘puerto de Galia’, debido a que las naves romanas, en sus viajes hacia la Galia, frecuentaban este puerto o, más probablemente, de Portus Cale, topónimo atestiguado en la Chronica, del historiador del siglo V Hidacio, por un amarradero existente en un lugar fortificado llamado Cale. Portugal ha sido un testigo histórico de un flujo constante de diferentes civilizaciones desde hace 3100 años. Tartesios, celtas, lusitanos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, germanos (suevos y visigodos), musulmanes y judíos, entre otros pueblos, han dejado huella en su cultura, historia, lengua y etnia. Durante los siglos XV y XVI, Portugal fue una potencia económica, social y cultural mundial, así como un imperio que se extendía desde Brasil hasta las Indias Orientales. Posteriormente, sobre todo tras las guerras napoleónicas y la independencia de Brasil entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, Portugal empezó a vivir periodos convulsos. Con la Revolución de 1910, se abolió la monarquía, que dominó el país durante 771 años. Portugal vivió bajo una dictadura entre 1933 y 1974, cuando cayó tras un golpe de Estado militar. Restablecida la democracia, en 1986 ingresó en la Unión Europea y, desde 2001, forma parte de la eurozona.